Agua acida que purga las minas de San Sebastián
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales ya debió comenzar los trabajos para atender los daños, pero, hasta la fecha, el río sigue sin vida.
San Sebastián es un cantón caliente, que no se escapa de ser un recurrente punto de calor en el que habitan unas 2,059 personas, según datos del censo que el Ministerio de Economía (Minec) hizo en 2019 de San Sebastián. Sus calles polvosas podrían confundirse con cualquier otro lugar en el corredor seco centroamericano, pero sobresale por dos cosas: su río muerto y por el cerro que esconde, quizá aún, miles de dólares en oro. Óscar Vásquez es el director del Centro Escolar Cantón Minas de San Sebastián explica que no son todas las aguas de las minas las que alimentan al río con químicos. Lo que sucede, afirma, es que hay tres minas en donde nace un agua mala. No se contamina en tránsito, como sucede con la mayoría de ríos en el país, esta brota de la tierra así. Entré 2001 y 2013, expertos internacionales y del MARN visitaron el cantón para evaluar el agua y la resaca que la fiebre minera de los estadounidenses dejó en San Sebastián. La respuesta, tan evidente a simple vista, fue respaldada por las pruebas: el agua ya estaba contaminada, según consigna la PDDH Los primeros resultados señalaron que en el agua del río y en las tierras aledañas había presencia de mercurio, cobre y arsénico,esto les fueron sumando manganeso, hierro, aluminio, cianuro, plomo, zinc, mercurio, selenio, sulfatos, boro, níquel y litio.
San Sebastián es un cantón caliente, que no se escapa de ser un recurrente punto de calor en el que habitan unas 2,059 personas, según datos del censo que el Ministerio de Economía (Minec) hizo en 2019 de San Sebastián. Sus calles polvosas podrían confundirse con cualquier otro lugar en el corredor seco centroamericano, pero sobresale por dos cosas: su río muerto y por el cerro que esconde, quizá aún, miles de dólares en oro. Óscar Vásquez es el director del Centro Escolar Cantón Minas de San Sebastián explica que no son todas las aguas de las minas las que alimentan al río con químicos. Lo que sucede, afirma, es que hay tres minas en donde nace un agua mala. No se contamina en tránsito, como sucede con la mayoría de ríos en el país, esta brota de la tierra así. Entré 2001 y 2013, expertos internacionales y del MARN visitaron el cantón para evaluar el agua y la resaca que la fiebre minera de los estadounidenses dejó en San Sebastián. La respuesta, tan evidente a simple vista, fue respaldada por las pruebas: el agua ya estaba contaminada, según consigna la PDDH Los primeros resultados señalaron que en el agua del río y en las tierras aledañas había presencia de mercurio, cobre y arsénico,esto les fueron sumando manganeso, hierro, aluminio, cianuro, plomo, zinc, mercurio, selenio, sulfatos, boro, níquel y litio.

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